“Otra vez lo mismo. No se puede creer, el supuesto arreglo duró menos de 10 días”, se quejó Mariana Fraticelli, quien reside en la zona de Junín al 800. La vecina cuestionó que haya una importante pérdida de líquidos cloacales en la sede de la ex Brigada de Investigaciones. “Cuando llamé a la SAT para quejarme, me dijeron que ya habían solucionado el inconveniente, pero me mintieron”, agregó, molesta.

Luciana Ferreyra, madre de un detenido, indicó que los reos volvieron a sufrir por este inconveniente. “Los que están encerrados están comiendo en medio de la porquería. La última vez dijeron que los detenidos trancaban los baños, pero ahora se demostró que todo eso era mentira. Espero que la Justicia intervenga porque este un problema muy serio. Ellos se harán responsables si les llega a pasar algo (a los reclusos). Los chicos se están enfermando y nadie hace nada porque no les importa”, explicó, llorando.

La pérdida del pestilente líquido también afecta al personal policial y a los ciudadanos que realizan trámites en Investigaciones y en la Unidad Regional Capital. Voceros de la Policía confimaron que se se han efectuado nuevas gestiones ante la SAT, ya que el problema se genera en las cañerías de la calle.